Mi pasión.

Luego de ir dos días al estadio del Club Atlético Boca Juniors para ver la ida de la final de la Ccopa Libertadores de América, ya que el partido fue reprogramado , por las condiciones climáticas , para el domingo 11 de noviembre.

Ese domingo me pasó a buscar mi papá, Gustavo, con el cual vamos a verlo a Bboca todos los partidos que juega en “La Bombonera”.

Este estadio está ubicado en el barrio de La Boca, es un estadio único y hace ganar partidos como dijeron muchísimos jugadores de los que jugaron y de los que actualmente juegan. Es un estadio complicado si sos del equipo rival, ya que siempre los hinchas de Bboca están alentando los noventa90 minutos del partido y no paran. Grandes jugadores del fútbol mundial que han tenido la posible de jugar en “La Bombonera” cuentan del mito de que la cancha se mueve mientras están ahí parados en el campo de juego.

Acá hay un ejemplo de un gran jugador, Abreu.

Video: https://youtu.be/e67s0R6YbiU

Yo pude vivir esta experiencia muchas veces desde las gradas, la más reciente fue hace poco en el partido de Boca vs Wilstermann (4-0). Estaba con un amigo míio, y cuando hay un tiro de esquina para Boca sentimos que se nos movía el piso y le pregunté si también lo sintió y me dijo que síi. Esta fue la experiencia más reciente, yo tuve miles de estas situaciones pero la mejor que me transmitió muchísima energía y pasión fue en el partido que nombrée antes, del Boca vs River de la iIda en “La Bombonera”. Esta vez fui solo con mi papá y en el segundo gol de Bboca de Darío Benedetto, fue de cabeza, la pelota vino desde un tiro libre largo en el cual El Pipa pudo cabecear y clavarla en el arco de River justo antes de terminar el PT. Este gol fue el más gritado ya que el partido iba 1-1 y quedaban 2 minutos para el descanso y se sintió como el estadio se movía antes del tiro libro y también después ya que estaba todo el estadio parado y cantando dejando todo.

Gol de Benedetto: https://youtu.be/OvmlcMySwvk

Tengo fotos de este mismo día, el mejor partido para ir a ver junto a algún ser querido, ya sea por el contexto del partido o por el máximo rival de Boca, River Plate.

Un finde de Febrero a Mayo.

Un mes y medio después de empezar el año 2019, y entrenar para la temporada de Rugby durante las vacaciones, comenzamos un viaje con toda la división de menores de 19, al inicio de la pretemporada, con destino a Campo de Mayo. Este viaje fue al Regimiento de Artillería número 1, y su objetivo era tener un entrenamiento militar, aprender sobre el ejército y unir al grupo.

Llegamos un viernes a las 8 de la mañana, es un ámbito muy serio en dónde hay que seguir con las órdenes que te dicen los comandantes y soldados con rango alto. Todo empezó enseñándonos a formar y marchar, era algo divertido pero hacía mucho calor para estar haciendo eso bajo el sol. Estábamos todos contentos porque sabíamos que iba a ser un fin de semana divertido e intenso.

Esto duró hasta el mediodía ya que hicieron un desfile con caballos y muchos soldados del regimiento. Luego fuimos a comer todos con mucha hambre, porque no comíamos hacía mucho tiempo, y a la tarde teníamos entrenamiento. Las prácticas fueron de rugby y algunos juegos que cansaron mucho, luego visitamos el regimiento y aprendimos mucho sobre armas y la historia de Argentina en las guerras, también anduvimos dentro de un tanque.

Estar ahí es algo que hay que aprovechar ya que no puede ir a visitarlo cualquier persona. Se respeta mucho ya que es un sector del Estado y los soldados de ahí lo cuidan como si fuera su casa, es un lugar muy respetado.

Comimos y nos acostamos temprano, sabiendo que al día siguiente iba a ser muy cansador. A las 7 de la mañana nos despertamos, desayunamos y fuimos a hacer una carrera por equipos de 5 kilómetros, pero no era solo eso: en la carrera, había que llevar armamento militar. Esto incluía una mochila con un peso similar a la que usan los soldados, y bolsos con acolchados muy pesados. Era muy difícil coordinar para poder llevar el peso entre todos, pero lo más importante no era el equipo que salía primero, sino llegar todos juntos como un equipo ayudando al de al lado, terminamos todos muy cansados, pero hasta salimos en un diario digital de una página de Rugby, ESPN.

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Después de esta intensa actividad, tuvimos una clase de karate, con profesores que sabían mucho del arte marcial. Duró aproximadamente una hora, pero el calor en la espalda y el cansancio de los 5 kilómetros hizo que parezcan 3 horas. La gente que practica artes marciales es muy disciplinada y, al igual que el ejército, es un ámbito muy serio en donde no se puede faltar el respeto. A pesar de las contras, la clase fue muy divertida y aprendimos una base sobre esta arte marcial.

Almorzamos bastante cansados, y a la tarde aprendimos a disparar cañones que usó el ejército argentino en la guerra de Malvinas, claramente usamos solo balas de estruendo, pero aprendimos cómo trabaja un equipo para disparar cañones en un combate, sus roles, y cómo se organizan al momento de disparar.

Llegó la noche y nos fuimos a descansar, después de tener un largo día. Ya llegaba el domingo, el último día, pero sabíamos que también iba a ser duro. Nos levantamos a la misma hora, en vacaciones era una tortura pero los militares ya estaban acostumbrados. La actividad de ese día era un circuito de ejercicios que practicaba la gente del regimiento para entrenar, consistía en una carrera de los mismos 3 equipos, que tenía ejercicios de fuerza, resistencia, precisión e ingenio. Todos nos ayudamos para completar el circuito lo antes posible, pero primero que nada había que terminarlo todos juntos.

Fue una gran experiencia con muchos amigos, hice nuevas amistades y fortificó al grupo, fue un fin de semana duro en donde entrenamos más que nunca, y en cada momento difícil del equipo nos vamos a acordar de este momento que pasamos. En fin, fue un “viaje” para el recuerdo.