Desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, estamos expuestos a todo tipo de publicidades, ya sea por carteles en la calle, la televisión, internet, redes sociales; donde sea te las vas a encontrar. Vayamos donde vayamos, hoy en día, estamos destinados a recibir impactos publicitarios. Pero… ¿Somos conscientes de cuantas publicidades nos pasan por enfrente en un mismo día?
Recibimos impactos publicitarios a través de diferentes soportes físicos y audiovisuales. Para esto hay distintas formas que usan las marcas para aumentar las ventas de sus servicios, mejorar la visibilidad de su marca y conseguir ser conocidos fuertemente por el mundo de las redes sociales. Para ello deben ser creativas e innovadoras y así llamar la atención del cliente e influenciarnos a la hora de decidir entre su marca u otra, como finalmente en la compra. Son distintas las formas de marketing que deciden utilizar las empresas, algunas son exteriores, es decir aquellas que se encuentran en lugares públicos y se dirigen a un público indeterminado, y otras digitales, donde usan el internet para comercializarse.
Por un lado , algunas marcas exponen publicidades en las paradas de los colectivos, utilizan diseños llamativos en las bolsas, en los automóviles y hasta en los medios aéreos. Como también, rotulos enormes y luminosos para que sean vistos de noche o pinturas ingeniosas en la calle, algunas de estas estrategias se conocen como “Street Marketing”.
Por otro lado, todas aquellas técnicas nombradas anteriormente y otras del mundo off-line son imitadas y traducidas a un nuevo mundo, el mundo online. Es decir, que las publicidades aparecen también en las redes sociales, con distintas estrategias y fotografías o videos altamente creativos demostrando la esencia de su producto, que impactan diariamente en las personas.
Estas son unas de las pocas técnicas que se usan para generar publicidades impactantes, donde las empresas invierten una gran cantidad de sus recursos en promoción de los mismos, con el fin de generar impacto, recordación y mayor consumo de sus productos. Ahora si, volviendo a la pregunta inicial, cuántas de estas publicidades nos impactan en un dia. Diversos estudios demuestran que cualquier persona que viva en una ciudad recibe aproximadamente 3.000 impactos publicitarios al día; esto significa que son más de un millón al año. Seguramente, no lo hayas notado, ya que al final del día, tan solo se quedan en tu cabeza el 12% de las publicidades. De esos 3.000 impactos, los más efectivos son los 90 recibidos por televisión, que constituyen el 50% de todos los recordados por el consumidor.
Como podemos ver, a través de éstas y otras estadísticas se comprobó la eficacia de la publicidad en la acción comercial del mercado. La publicidad influye en la vida cotidiana de todos, en especial en nosotros, los adolescentes, no solo porque somos más vulnerables y fáciles de convencer, pero también por la gran cantidad de horas que hacemos volar nuestros pulgares sobre la pantalla de los celulares. Se calcula que recibimos por lo menos, al alrededor de 250 impactos publicitarios en un mismo día y nada más que a través de las redes sociales, entre ellas Instagram, Twitter, Facebook, YouTube y Snapchat.
La relación entre la publicidad y los adolescentes son los modelos de referencia que se utilizan para mostrar los anuncios, en los productos que se quieren vender. Es decir, nosotros está íntimamente relacionados con la búsqueda constante de una identidad. De esta forma, la publicidad genera motivación, que un consumidor adolescente no compra productos por su valor utilitario; por ende compramos para satisfacer a nuestras soluciones a un problema determinado. Aún más importante la gran mayoría de publicidades muestran que para tener éxito, es decir ser deseado, reconocido o hasta para conseguir ‘ese producto’ hay que ser casi perfecto estéticamente. De esta manera, no sólo consumimos los productos, sino que fundamentalmente las imágenes y los valores que son demostrados a través de las miles de publicidades que nos impactan. En base a esto, compartimos gustos por las mismas marcas. Cuando compran una gaseosa preferimos Coca-Cola, cuando elegimos comida rápida se trata de McDonald’s, si son zapatillas queremos Nike o Adidas y si son móviles estamos generalmente entre Apple y Samsung.
