Cuando le preguntás a la gente qué los hace sentir libres, vas a recibir una inmensa cantidad de respuestas como: comprar ropa, dormir, hablar con su mejor amigo/a, etc. Resulta que también muchos coinciden en sus respuestas, mayormente en “viajar me hace sentir libre”. Curiosamente, yo suelo responder lo mismo que ese grupo numeroso de personas.
Desde chica tuve la posibilidad de viajar a múltiples lugares alrededor del mundo. Me moví en avión, micro, barco, auto, etc. Muchos dirán que justo ahí es donde encuentran la libertad, en el hecho de desplazarse de un lado al otro o al estar volando arriba de una montaña. Pero en mi caso, la libertad la encontré en en destino y no en el camino.

La cultura, la historia de un lugar y todo lo que esto conlleva, siempre me atrajo. El saber cómo evolucionó la gente de respectivas tierras me brindaba un saber que resulta satisfactorio. Supongo que en la mayoría de las historias de los lugares, el pueblo en algún momento toma poder y esa libertad nueva para ellos, es la libertad que yo siento al conocer su historia.
Argentina como bien sabemos tiene una historia muy peculiar, ya desde la invasión de Colón a América, que españa tomó posesión de estas tierras, luego mucho más adelante en el tiempo, los golpes de estados, etc, etc. Pero ya superado todo eso, podemos decir que somos argentinos y que estamos orgullosos de ello… ¿no?
Ser “argentino” es algo difícil de definir, porque muchos no somos de sangre originaria, somos mezcla de varios países gracias a la gran oleada migratoria que hubo, mayormente de países europeos. Este evento fue esencial en el poblamiento del país, aportando entre 1881-1914 alrededor de 4 millones 200 mil individuos. Las corrientes más numerosas se manifestaron antes de la Primera Guerra Mundial, y en el año 1914 el número de inmigrantes alcanzó su máximo nivel histórico en términos relativos, con un impacto del 30% en el total de la población.
A lo largo del siglo XX la inmigración hacia la República Argentina disminuyó y perdió su peso relativo a partir del Censo Nacional de 1947. El volumen de la migración internacional bajó y además hubo cambios en su composición, pasando de un predominio de migración no limítrofe a un incremento sostenido de inmigrantes originarios de la misma región. Hacia comienzos del siglo XXI, dos tercios de los inmigrantes eran provenientes de los países limítrofes.
Como consecuencia entonces tenemos un país construido a base de gente de varias partes del mundo.
Ser “argentino” entonces podríamos decir que es conocer el mundo porque muchas personas de distintas partes de este viven acá. Hasta podríamos decir que la cultura general está en nuestras conciencias.
Pero si bien así es cómo nos describimos los argentinos, también es divertido conocer la opinión y perspectiva de gente de otros lugares. Así que adjunto texto realizado por un español describiendo a los argentinos:
Una vez alguien le pidió a un filósofo español, Julián Marías, muy conocedor del pueblo argentino y de sus costumbres y, con un gran cariño por nosotros, que hablara de los argentinos, pero con visión desde fuera del bosque y de toda pasión…
…Esto fue lo que dijo:
‘Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros.
No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad. Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura.Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro; toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas.
Ellos mismos no se conocen.
Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero todo al mismo tiempo.
Tratan a Dios como ‘El Barba’ y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la Catedral.
No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones. No discutáis con ellos jamás!!!Los argentinos nacen con sabiduría!!! Saben y opinan de todo!!! En una mesa de café y en programas de periodistas / políticos arreglan todo.
Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son ‘El Pueblo Elegido’ …por ellos mismos. Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia. En grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento.
Cada uno es un genio y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunirlos, pero unirlos… imposible. Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otro argentino.
No le habléis de lógica. La lógica implica
razonamiento y mesura. Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones.
Cuando discuten no dicen:
No estoy de acuerdo, sino: Usted está absolutamente equivocado.
Aman tanto la contradicción que llaman ‘Bárbara’ a una mujer linda;
a un erudito lo bautizan ‘Bestia’,
a un mero futbolista ‘Genio’
y cuando manifiestan extrema amistad te califican de ‘Boludo’.
Y si el afecto y confianza es mucho más grande, ‘Eres un Hijo de Puta’.
Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente ‘Sí’, sino ‘Como No’.
Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen: ‘NO, de nada’ o ‘NO’… con una sonrisa.
Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema.. Cualquier argentino dirá que sabe como se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de Africa y enseñar economía en USA.
Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman… ‘Rebalanceo de Ingresos’,
a un incremento de impuestos… ‘Modificación de la Base Imponible’
y a una simple devaluación.. .
‘Una Variación Brusca del Tipo de Cambio’.
Un Plan Económico es siempre… ‘Un Plan de Ajuste’
y a una Operación Financiera de Especulación la denominan… ‘Bicicleta ‘..
Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de sí mismos y la realidad. Tienen un altísimo número de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia. Tienen un tremendo súper ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis.
Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a sí mismo como liberados.
Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes.
Son racistas al punto de hablar de… ‘/cabecitas Negras’ en un país que no hay negros.
LOS ARGENTINOS SON ITALIANOS QUE HABLAN EN ESPAÑOL. PRETENDEN SUELDOS NORTEAMERICANOS Y VIVIR COMO INGLESES.
DICEN DISCURSOS FRANCESES Y VOTAN COMO SENEGALESES.
PIENSAN COMO ZURDOS Y VIVEN COMO BURGUESES.
ALABAN EL EMPRENDIMIENTO CANADIENSE Y TIENEN UNA ORGANIZACIÓN BOLIVIANA.
ADMIRAN EL ORDEN SUIZO Y PRACTICAN UN DESORDEN TUNECINO.
Son Un Misterio’.
